lunes, 14 de junio de 2010

TURISTAS LLEGAN A CUBA PARA DISFRUTAR DE UN PARAISO QUE EL CUBANO DE A PIE NO PUEDE


EL TURISTA
Por Elsa M. Rodríguez

"Mañana tomamos el avión que nos conducirá a lo que para mi y mi familia es un paraíso, ya que cualquier cosa que nos haga salir de la rutina en que vivimos diariamente es como visitar el Edén". Así habla y así piensa un turista cualquiera cuando tiene la suerte, que le da el tener tiempo libre y algo de dinerito que no necesite para subsistir, de poder gastar en un viaje a un país extranjero.

Finalmente, el turista y su familia llegan al lugar de sus vacaciones, allí donde van a descansar, a practicar deportes, a comer comidas exóticas y a conocer seres diferentes. Todo le maravilla, hasta las casuchas donde viven los residentes habituales del país donde van, son gente simpática que solamente se acercan a ellos para ofrecerles detrás de su sonrisa, algún que otro producto para que le compren, o para brindarles la oportunidad de alquilarle un vehículo para llevarle a conocer parajes extraños. Qué bonito es todo, cuanto verde, cuanto azul, que mar más hermoso, que gente más agradable. Verdaderamente, el turista y su familia están pasando unas vacaciones de ensueño.

Como era de esperar llega el día de la partida, el turista junto a su familia recoge todas sus cosas, le regala un par de dólares o euros a la persona que le atiende diariamente, y vuelve a tomar su avión de regreso a casa, repleto de fotos y chucherías compradas a los vendedores ambulantes.

Y después ¿qué? Seguirá su rutina diaria sin volver a acordarse de aquellos que detrás de una sonrisa amable escondían el dolor y la pena de vivir en un país cautivo por una dictadura de más de medio siglo.

¿Valió el paseo? Para el turista significa haber visto un lugar distinto a su entorno, para el residente del país visitado, un par de monedas extranjeras que le ayudarán por unos días, y para el gobierno del país visitado, la victoria de que se queden en el mismo las divisas que tanto necesita para subsistir y que en el resto del mundo crean que ellos están abiertos al mundo. Una farsa, nada más. Y que continúe el turismo extranjero, pues según muchos, así también se hace Patria.

Hialeah, FL., USA
lapupasmiami@att.net

1 comentario:

  1. Ya sé que Elsita regresó de sus vacaciones en la Madre Patria porque leí su carta que coincidió con una mía en el NH, hablando sobre la Gran Via y su abandono y sobre el mal gobierno de Zapatero. Estamos 100% con ella.

    Ahora le contesto a Elsa sobre el turismo que va a Cuba que, desde luego, ni les importan ni saben nada sobre la tiranía castrista ni sobre el apartheid que se vive en la isla.

    Los turistas extranjeros van a Cuba a disfrutar de sus playas, sus hoteles, su excelente comida, los llevan a algunos lugares que todavía están en pie de esa Habana querida, otrora una de las capitales más bellas del mundo, hoy en ruinas, pestilente y oscura bajo la bota castrista.

    Te felicito, Elsita.

    Martha Pardiño

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