miércoles, 16 de junio de 2010

ORESTES "MINNIE" MIÑOSO CON LOS MEDIAS BLANCAS DEL CHICAGO


¿PROFESIONALES EN CUBA? NUNCA, EL DINERO LIBERA AL HOMBRE
Por Andrés Pascual

En los últimos tiempos; acaso debido a los reveses del béisbol y el boxeo de la Cuba castrista en eventos internacionales, se escuchan cada comentario sugiriendo la forma de “componer” los problemas que, como típicos ejemplos de lo poco que analiza a fondo el cubano de hoy la situación nacional, ofenden.

¿Por qué no los dejan profesionalizarse? Un argumento y a entrar en detalles; o, ¡Lo que tienen que hacer todos es quedarse! Mas objetivo, sustancioso y realista.

El béisbol y el boxeo son los símbolos máximos del deporte cubano con la mala suerte de que, incluso antes de usurpar el poder por la vía de la violencia terrorista de la revolución armada, el dictador encubara un vicioso y enfermizo odio contra Estados Unidos, asentado en el mas profundo complejo de inferioridad jamás visto en Cuba ante Norteamérica.

La pelota y el boxeo, que tuvieron su teatro de actividad gloriosa “del lado de allá del charco”, es decir, en los estadios y arenas estadounidenses, comenzó los sesentas con el símbolo de la muerte delante de sus nombres; porque nadie cuerdo podía pensar que Cuba se mantendría por siempre jamás ni en los amateurs, en condición decentemente gloriosa y competitiva separada de lo que significo y significa para nuestro país y casi todo el mundo en el desarrollo y renovación técnica de esos deportes la relación directa con el “Monstruo” del Norte.

Hay que repetir hasta la saciedad que, cuando Castro, de manera unilateral y arbitraria, sin mediación de consenso popular decidió “”el triunfo de la pelota libre sobre la pelota esclava”, ni sugirió que un deportista, a partir de ese momento, iba a recibir ningún tipo de pago o beneficio por la actividad y hablo materialmente. Sin embargo, con el tiempo los atletas han tenido acceso a viviendas, autos…pero, en la medida que se hunde el país y la situación va mas allá de precaria, el abandono de la idea guevarista de “la construcción de un hombre nuevo” se pisotea por infame detrás de cada atleta que escapa del reino de terror y hambre que es Cuba hoy. Contra el crecimiento natural de la ambición humana nada pueden esas habladurías de trasnochados bandidos que no viven lo que promocionan y obligan.

Los comunistas en Cuba nunca profesionalizaran el béisbol; ni dejaran residiendo en Cuba a nadie que se les escape, con la excepción del grupo de pelotero como Ayón, Velo, Baro, Delis, Máximo García o Zayas…que jugaron en la Mejicana hasta entrados los 70’s.

Con lo fácil que seria autorizar a que firmaran a los jugadores cubanos para el Béisbol Organizado, que para romper esa parte de la imaginaria y engañosa política del embargo de hoy se encargaría Major League en pleno con muchísimas posibilidades de lograrlo. Entonces, ¿Cual es el problema?

El propio sistema castrocomunista, asentado sobre bases de hacer depender al individuo absolutamente del Estado; es el gobierno que dirige basado en el hambre y el terror que sabe bien que, incluso un detalle mínimo de precapitalismo motorista en una sociedad arcaica y cerrada cual feudo medieval, provocaría un desaire al sistema con el rechazo a todo el aparato de control oficial y militar: un jugador de pelota cubano que venga firmado hacia acá por los canales normales y conocidos, por mucho que le robe el fisco castrocomunista quedara económicamente en mejor situación que todo el pueblo; pero se debe incluir también a la clase dirigente que ni igualaría el modo de vida del nuevo profesional del béisbol o del boxeo; porque hoy se habla de millones, suficientes para dejar en manos del atleta después que lo cepillen la cantidad que obligue a la dictadura a venderle una casa o permitir que la construya como la que un individuo de ese nivel necesita y mas después de estar en Estados Unidos por seis meses cada ano.

¿A quién se le ocurrió pensar que eso pueda ocupar lugar en las agendas de represión y explotación del nefasto sistema impuesto en Cuba?

Pero si hay algo contra lo que conspiraría un jugador de pelota autorizado a profesionalizarse desde Cuba, es que esa membresía del CDR(Comités de Defensa de la Revolución); igual que la de la FMC(Federación de Mujeres Cubanas) en los casos de su esposa, madre o hermanas y la de la UPC(Unión de Pioneros de Cuba), para sus hijos y sobrinos; así como la militancia en la Juventud Comunista y el Partido, desaparece con el primer cheque que se reciba y, yo quisiera saber si a alguien cuerdo se le puede ocurrir pensar que ese fracasado experimento de terror y hambre puede sobrevivir al abandono ciudadano de sus símbolos de destrucción familiar un solo día…El único problema que tiene todo esto es que los Castro lo saben; por eso el libre Industriales, con 25 peloteros muertos de hambre; se impusieron al esclavo Almendares con otros 25 jugadores que se iban a dormir a sus casas propias en autos también propios desde que Castro lo decidió en 1961. La queja era buena en 1960; hoy no es más que un vulgar wild en zona demasiado baja y afuera como para que el chief umpire la cante strike.

Miami, FL., USA
06/16/2010

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