domingo, 24 de enero de 2010


Estampas de Cuba
LA CIUDAD MAS BAIALADORA DEL MUNDO
LA HABANA
RECUERDOS Y AÑORANZAS
www.mariaargeliavizcaino.com

MEMORIAS DE JOVEN BAILADOR CUBANO
Por: José L. Martel

Merece elogios y congratulaciones la página cibernética de Maria Argelia Vizcaíno, prestigiosa escritora cubana y oriunda de la linda villa de Guanabacoa, titulada “La ciudad más bailadora del mundo” la cual revive gratos recuerdos y vivencias pasadas. En el caso de la vida de los jóvenes bailadores cubanos de aquellas épocas, aprovecha uno de ellos contar sus experiencias en esa ciudad de dormía poco, La Habana.

Fui un joven que desde la década de 1950 y con solo15 años de edad comencé mi linda carrera de joven bailador de solón en diferentes
Centros recreativos y Salones de bailes. Frecuentaba los bailes sabatinos del Club “Deportivo Candado” [Durege y Buenos Aires, Cerro], Club “Deportivo La Estrella” [Serrano y Enamorados, Santo Suárez], Club “San Carlos” y Sociedad de “Los Curros Enríquez” también en la barriada de Santo Suárez.

No faltaba a los bailes de los legendarias sociedades españolas: “Centro Asturiano”, “Centro Gallego”, “Centro Montañez”, “Centro de Dependientes”, “ Salones de Concepción Arenal” y el “Centro Español”. Todos localizados en la zona de la Avenida del Prado. Y no podía faltar a los regios bailes en los amplios salones de la “Artística Gallega” de la Habana Vieja.

En calle Estévez cerca del Mercado Único de Monte estaba
“La Sociedad de Nuestra Señora del Pilar” de amplios ventanales a la calle, donde las familias del barrio se paraban para vernos bailar. Los reconocidos Liceos de Regla, Guanabacoa y Cojimar famosos por sus bailes y sus bellas bailadoras. Un recuerdo nunca olvidado de los réglanos que se celaban de los jóvenes habaneros cuando sacábamos a bailar a las muchachas del patio.

Durante la semana se disfrutaban de las famosas academias de bailes, “Havana Sport” [Monte frente al Parque La Fraternidad] y “Marte y Belona” [Galiano y San José]. Nunca dejar de mencionar los regios bailes del Club “La Lira” [Calzada de Mantilla], “Campo Alegre Club” [ Calzada de Luyanó y Fábrica], “El Club Modelo”[Calzada del Cerro], “La Vallita” [Calzada del Cerro y Palatino] y “La Valla Habana” [Calzada de Vía Blanca y 10 de Octubre]. Otros en el cabaret “La Campana” [Calzada de Infanta y San Martín]. Las tardes bailables dominicales en los Jardines de la Cervecería “Hatuey”[Cotorro], Jardines de Cervecería “La Polar” [Puente Grande] y Jardines de Cervería “La Tropical” [Ave. de Columbia, Marianao]. Los viernes bailables en “La Taberna San Román” y “El Bodegón La Panera” ambos en la Habana Vieja.

Como asociado asistía a los bailes del “Casino Deportivo de Miramar” [Primera y 8] y “Club de Ferreteros de Miramar” [Primera y 20]; El Balneario Universitario [Primera y 42]; Club de Profesionales [Primera y 38]; “Club Náutico de Marianao”, el “Swimming Club”, el “Club Cubanaleco”, Balneario “La Concha” y su la planta alta el “Club Bancario”. También se bailaba en “Club de Jaimanitas”, los salones del parque “Coney Island” y el “Casino de La Lisa” todos en Marianao.

Antes de las ampliaciones y ensanche del Malecón Habanero existían unos pequeños balnearios que ofrecían bailes dominicales: “Carneado” y “Ensueño” ambos en [Mar y H, Vedado]. Buenos bailables ofrecía el “Club Companair” [márgenes del Río Almendares], casa social de los empleados de la Pan American Airlines. Los bailables del “Tropicanita” [Ave. 41 y 76, Marianao] a la entrada del Cabaret Tropicana.

Nunca olvidaremos las visitas a distintos clubes y cabarets de la capital como: “Tropicana”, “Montmatre”, “Sans Souci”, “Bambú”, “Mambo Club”, “Morroco”, “Sherezada”, “Club 23”, “Club 21”, “Parisien del Hotel Nacional”, “Cabaret Nacional” [San Rafael y Prado], “El Tikoa”, “El Gato Tuerto”, “Cabaret Ali Bar”, “Kon-Tiki”, “Night & Day”, “El Topeka”, “Mulgoba”, “El Reloj Club”, “Prado 260”, “Río Cristal”, “El Tokio”, “El Maxim”, “El Atelier, “El Johnny 88” [Vedado], El Johnny 88 [La Puntilla, Miramar], “La Red” y “Club 5ta. y 84” de Miramar.

Esa juventud de los 50 disfrutó de una excelente vida nocturna con muchos bailables y famosos festivales amenizados por las mejores orquestas y conjuntos de moda. Diversión sana y placentera de una juventud bien vestida y con ganas de vivir. Dotada de esas legendarias instituciones musicales que nos deleitaban con sus ritmos cadenciosos como: La orquesta “Belisario López” y su cantante Joseito Núñez; “Benny Moré y su Banda Gigante”; “Fajardo y sus Estrellas” y la otra “Fajardo y sus (este famoso músico cubano se daba el gusto de tener dos orquestas tocando a la vez en distintos lugares). La “Aragón” del maestro Lay, “Sensación” con Abelardo Barroso, “América del 55” de Ninón Mondejar, “Orquesta de Enrique Jorrín”, famoso violinista y creador del con sus primeros danzones “La Engañadora” y “Silver Star”. Otras orquestas típicas: “La Sublime”, “Neno González”, “Gris”, “Siglo XX”, “Hermanos Izquierdo”, “Melodías del 40”, “Danubio Azul”, “Sexteto Habanero”, “Antonio Ma. Romeo” con Barbarito Diez”.

Otras orquestas y “jazz bands”: “Hermanos Castro”, “Saratoga”, “Riverside”, “Cosmopolita”, “Casino de la Playa”, “Las Anacaonas” [de mujeres ] que amenizaban las noches de los Aires Libres del Prado y otras más que es imposible recordar. Excelentes conjuntos musicales de moda: “Sonora Matancera”, “Casino”, “Roberto Faz”, “Nelo Sosa”, “Luis Santi”, “Los Jóvenes del Cayo”, “Rumbavana”, “Senén Suárez”, “René del Mar”, “Estrellas de Félix Chapottín” con su cantante estrella, Miguelito Cuní y más.

En 1957 viajé a la ciudad de Nueva York conocida como “la capital del mundo” y conocida como “La Babel de Hierro”, lugar que nunca se duerme y siempre se baila. Mi experiencia y vocación de bailador no terminó disfrutando de bailes en el “Ateneo Cubano” [Broadway y 110] “Casa Cuba” [Columbus y 98]; “Broadway Casino” [Broadway y 145]; “Cabo Rogeño” [Broadway y 138] en los altos del Cine Delmar y nunca podré olvidar el Palacio de los Bailadores, “Palladium Ballroom” de Times Square con sus amplios salones amenizando las más famosas orquestas latinas y sus afamados interpretes del momento: “Tito Puente”, “Charanga de Charlie Palmieri”, “Tony Pacheco”, “Vicentico Valdés” y su orquestas. Sin olvidar las actuaciones de Panchito Riset y del “ciego maravilloso” Arsenio Rodríguez.

En la Cuba de Ayer se bailaba todos los días del año. La Habana era la meca universal de la música y de los bailes. Una vida nocturna alegre y bulliciosa que todo cubano disfrutaba a la par de un turismo envidiable de primera clase. Hoteles, cabarets, clubes, bares, centros culturales y de recreación al alcance de todos hacía a esta capital un paraíso para la diversión y las mejores vacaciones al turista nacional y extranjero, la Perla del Caribe.

Mostro siempre una juventud bailadora con toda categoría única en alegría y siempre luciendo un excelente vestuario. Lindas muchachas lucían las últimas modas del momento y en su mayoría danzaban al compás de las mejores orquestas y conjuntos musicales del mundo. La Habana resultó ser la reina de la alegría y el disfrute. Cuba fue la cuna del éxito de cantantes y artistas internacionales a su paso nos dejaron sus inolvidables presentaciones y grabaciones. Y por citar algunos: Daniel Santos, Lucho Gatica, Bobby Capo, Mirtha Silva, Alberto Beltrán, Leo Marini, Nelson Pinedo, Alfredo Sadel, Paco Michel, Carlos Argentino y muchos más. Figuras talentosas del cine y del teatro internacional como: Nat King Cole, Liberace, Sarita Montiel, Errol Flynn, Josephine Baker, Carmen Miranda, Frank Sinatra, Jorge Negrete, María Félix, Libertad Lamarque, Hugo del Carril, Tito Guizar y aquellos cómicos argentinos que tanto nos hacía reír, Dick y Biondi. Las famosas orquestas españolas “Los Chavales de España”, “Los Churumbeles”, “Los Bocheros” y otras.

Desde llegó el 1959 y todo cambió, se acabó y más nadie bailó, ni vistió bien, ni disfrutó de todos esos lindos paisajes desaparecidos para el disfrute de estas nuevas generaciones. La alegría se exilió y los que quedaron se apagaron. El balance fue funesto cuando los salones se cerraron y el espíritu de esa música bailable y sus bailadores se esfumaron en el olvido. La separación familiar, el perenne Exilio y la imposibilidad a las nuevas generaciones de conocer las alegrías costumbristas que, por décadas a décadas, nos inculcaron nuestros padres y abuelos. Ellos sí disfrutaron también la que un día resultó ser: “La ciudad más bailadora del mundo, La Habana” con sus barrios y comarcas. Lindos momentos pasados que siempre recordaremos como generación bailadora y nos apena saber que los nuevos cubanos nunca podrán disfrutarla ya que el fidelismo las sepultó. Sinceramente mucha pena nos da ya que solo quedó el recuerdo de los que todavía podemos memorizarlas y contarla.

Miami, Florida, USA.
joselmartel@yahoo.com

2 comentarios:

  1. No tuve la dicha de conocerlo cuando joven, pero puedo ver que era usted un hombre muy apuesto. De todas las personas que he conocido en el exilio, usted ha sido una de las que más me ha enseñado y alentado para triunfar en la vida. Gracias por todos los consejos sabios que siempre me das. Ha sido un verdadero honor conocer un hombre de su talla. Su pupilo, J.C. León.

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  2. HOLA

    ¿Y DONDE SE LOCALIZABA EL SANS SOUCI?

    SOLO SE QUE ESTABA EN EL KILOMETRO 15 DE LA CARRETERA ARROYO ARENAS SOBRE LA AV. 51, PERO ESO NO ES MUY ESPECÍFICO. ¿ESQUINA A QUE CALLE?, ¿ENFRENTE DE QUE COSA O EDIFICIO? ¿O CERCA DE QUE?

    SALUDOS

    motrix500

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