
¿QUIEN DIJO QUE ESOS VICIOS COMENZARON HOY?
Por Andrés Pascual
El castrocomunismo lleva medio siglo de “experimento” en Cuba a través de “la construcción del socialismo” y hay dos detalles interesantes en este fenómeno: da la impresión que su edad supera el siglo y medio y, caso extraño, no hay fecha para que concluya “la construcción” referida; tal vez sea porque como ese es un sistema que carece de todo, pues le falten materiales para terminar; ahora, si es “el hombre nuevo” lo que les escasea, se van a demorar; porque ese engendro que se frustro desde que Che Guevara lo parió por la boca tiene como única perspectiva hoy “que no llego al mundo solo para ver a Ramiro Valdés en Mercedes Benz por La Habana; no, quiere uno” y, como que alla no se venden ni se puede acumular el dinero que costaría “si un día…”, su único puerto visible es el Sur de la Florida; o cualquier otro que le aleje de las playas cubanas.
Cuando se produjo el robo de la propiedad mediana y la pequeña encubierta en nacionalizaciones, en cualquier barrio de Cuba un limpiabotas “comecandela” que dormía con el apestoso traje de miliciano podía ser premiado con la administración de una farmacia(yo conozco casos) y, si el dueño aceptaba como último recurso de sobrevivencia mantenerse como empleado, pues estaba a merced de un ejemplo radical de envidioso, portador de un caudal infinito de bajas pasiones; pero eso ocurrió con toda la red de servicios: placitas, carnicerías, bodegas…y, a pesar de que competían muchas en buena lid en radios de acción pequeños durante la republica, fueron cerradas la mayoría porque el descenso abrupto en la oferta “revolucionaria” se resolvía en todos los casos con solo el 1 % de los establecimientos…Castro, que analizado como vendedor resultaría un caso raro en los manuales económicos, porque gana mas mientras menos venda, entendió rápido que para lo poco no se necesitaba tanto.
Durante muchos años, las figuras verdaderamente principales como Ramiro Valdés, Juan Almeida, Guillermo García o Raúl, gozaron de cadenas de protegidos que alcanzaban a los barrios; eran legiones de intocables que muchos podían estar en una casilla de carnicería que detrás de un mostrador del Sevilla en Artemisa o con una finca en Mango Jobo, San Cristóbal. Estos individuos, a su vez, eran el núcleo de células de informantes o chivatos y trabajaban autorizados en la conexión con el G-2; inclusive, Ramiro Valdés a través de la pelota; Almeida de lo referente a la música y Guillermo en cuanto al juego en peleas de gallos finos, aves como el negrito o el tomeguín y perros, gozaban de la mas formidable red de chivatos organizada que trabajaba por arriba de los CDR y como base de decisiva importancia de la DSE.
Todos estos individuos de la red privada de información y chivatería tenían un denominador común: podían robar o manipular a libre albedrío lo robado y todos abastecían al j’ inmediato de lo que se robaban como carne de res y les estaba permitido hasta preparar fiestas, orgias o bacanales con la participación del propio Ramiro, Guillermo…
¿Que Fidel Labrador, asaltante al Moncada, quería una vaca ajena? Solo necesitaba abrir el corral y llevársela… ¿Quién dijo que hasta antes de volarse la cabeza Cucú, hermano de Ramiro, dejo de comer res? Ni Helmo Echevarria en Mango Jobo ni Piquín Capote tampoco, eran intocables, ex capitalistas, supuestos gusanos e íntimos amigos de Ramiro y Cucú… ¿Como se come eso? Así: PROTEGIDOS…
Así nació la corrupción, el problema es genético del castrocomunismo y no tiene cura…
Recuerde que le dije que aquella bodega, placita, farmacia o carnicería ya no la “corría” el dueño, sino un “elementajo”; recuerde que cualquier madre no alcanzaba al día 15 con la leche de un mes para el hijo; sin embargo, allí estaba el administrador que nunca tuvo ni valor, ni voluntad, ni inteligencia para poner un puesto de frituras de bacalao de su propiedad para hacerle la sugerencia que ayudaría a perforar la moral de la mujer cubana hasta el día de hoy y que muchas, en su desesperación, aceptaron, dándole vida al “jineterismo” recurrente y enriquecido de hoy.
Nada en Cuba es nuevo, 50 años de carencias y represión significan demasiados como para que aparezcan pestes nuevas en una letrina tan vieja y tan utilizada.
Miami, FL., USA
06/05/2010






