jueves, 1 de julio de 2010

LOS VIAJES A CUBA


APRUEBAN VIAJES DE NORTEAMERICANOS A CUBA
Por Alberto Muller

Mientras Miguel Angel Moratinos, el canciller del gobierno español, anuncia un viaje a Cuba para apoyar el diálogo entre la Iglesia Católica y el gobierno de Raúl Castro, el Comité de Agricultura de la Cámara de Representantes de Estados Unidos acordó levantar la prohibición a los estadounidenses de viajar a Cuba.

El Comité aprobó un proyecto de ley que podría permitir los viajes a los estadounidenses de viajar a Cuba y eliminaría restricciones a las exportaciones agrícolas a la isla, como el tener que recurrir a bancos en terceros países para realizar las ventas.

En Cuba 74 conocidos disidentes, entre los que se encontraban el licenciado Guillermo Fariñas, la bloguera Yoani Sánchez y el director de la revista Convivencia, Dagoberto Valdés, firmaron una carta en apoyo a que se permitiera a los estadounidenses a viajar a la isla.

Inmediatamente una carta firmada por 200 ex prisioneros políticos en el exilio y otra por más de 400 disidentes en intramuros, encabezada por el activista Antúnez, se manifestaron en contra del proyecto de ley de permitir a los norteamericanos viajar a Cuba.

El año pasado el presidente Barack Obama permitió los viajes ilimitados para que los cubanos residentes en Estados Unidos pudiesen visitar a sus familiares de las islas.

Pero tanto el Departamento de Estado, como el gobierno de Obama consideran que el régimen castrista no ha hecho ningún cambio sustancial que justifique el fin del embargo.

La legislación aprobada por el Comité de la Cámara, con 25 votos a favor y 20 en contra, tras tres horas de fuerte debate sobre la conveniencia de permitir o no los viajes a Cuba sin que se haya producido un cambio político significativo en la isla, todavía tiene que ser aprobada en los plenos de la Cámara y del Senado.

El presidente del Comité, el demócrata Collin Peterson, indicó al inicio de la audiencia que el proyecto de ley no anulará el embargo que pesa sobre Cuba desde hace medio siglo, ni permitirá a los bancos estadounidenses otorgar créditos a Cuba, pero sí permitirá a Estados Unidos mantener una relación comercial con La Habana como la que tiene con todos los demás países.

‘Es hora de que nos preguntemos por qué mantenemos una política que no genera cambios en Cuba y únicamente daña los intereses estadounidenses’, señaló Peterson.

‘Esta legislación proporcionará más trabajo para los americanos y los cubanos’, afirmó Sarah Stephens, directora del grupo de abogados Centro de Democracia para las Americas.

Pero el republicano de mayor rango del comité, Frank Lucas, mantuvo una opinión contrapuesta al afirmar que existen desde el año 2001 medidas que removieron ciertas barreras a las exportaciones y aún así ‘los derechos humanos siguen siendo abusados en la isla’.

De la misma opinión fue Thomas Rooney, quien propuso eliminar la parte referente a los viajes del proyecto de ley, puesto que no incluye exigencias a la isla para que mejore el respeto a los derechos humanos e inyecta dinero, dijo, que será empleado por el Gobierno cubano para sus propósitos.

El senador Robert Menéndez, un demócrata descendiente de padres inmigrantes cubanos, aseguró que se opondría a cualquier intento de llevar la reforma al Senado estadounidense: ‘Los grandes intereses empresariales detrás de esto no podrían estar menos interesados por si los cubanos son libres o no. Solo les preocupan sus beneficios’, sentenció el senador.

A pesar de que el proyecto de ley fue aprobado, Peterson dejó claro que la parte sobre el levantamiento de la prohibición de los viajes será transferida al Comité de Relaciones Exteriores, que tendrá que tomar una decisión o votar sobre ella.

Miami, FL., USA
07/01/2010

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