domingo, 10 de enero de 2010

!COSTUMBREANDO!... A LO CUBANO EN MIAMI


Los que salimos de Cuba y sentamos vidas en Miami traemos nuestras costumbres y modos de como vivir. No dejamos eso atrás ¡ni loco! ya que somos costumbristas y apegados a la educación de nuestros padres y abuelos. Aún con dominio del idioma inglés nos gusta leer el periódico, oir la radio y ver la televisión hispana. Todas esas cosas son leyes implementadas en nuestro quehacer cotidiano. En conclusiones, ¡somos cubanos de verdad!

En nuestro hogar compartido con mi querida esposa, nacida en Lucas, Italia y criada en Sao Paulo, Brasil, ambos disfrutamos de nuestras respectivas costumbres ya formalmente armonizadas. A la hora del almuerzo no falta sintonizar a "Aquí Alvarez Guedes" al cual disfrutamos a lo cubanísimo y aunque a veces emite un vocabulario algo "mal hablado" ya es conocido y se le deja pasar. Ese anuncio de la televisión al encontrarse con él mismo diciéndose: "Pero...coño es más simpático". Él hace comentarios, noticias del acontecer nacional e universal, chistes únicos y clasistas con un reperterio de nunca acabar, sin dejar de cantar la inolvidable "Guatanamera" La mayoría lo preferimos y eso que este año la emisiora no le renueva un nuevo contrato. ¡Lo extrañaremos mucho!

Hoy por ejemplo mi esposa apenada me dice: "Oye Pepe, hoy no cociné nada ". Le respondí: "¿Cómo que no cocinastes, pasaremos hambre?"...¡No chico! vas a comer todo re-calentado. ¡Oh, eso no es nuevo ya que cuando te pones a sacar platillos del refrigerador me deleitas con una suculenta y variado festín. Siempre he dicho que el refrigerador es el mejor amigo de la mujer que cocina y del hombre que la ayuda más tarde en el fregado de los platos y calderos..

Después de poner el mantel, cubiertos y demás comenzó el desfile de platos re-calentados:
"Un arroz blanco desgranado del día anterior conservado en la arrocera, un enchilado de quimbombó con masas de puerco y bolitas de platano verde todo bien sazonado con pimientos verdes y rojos con "pitipuas"; una ensalada de tomates y pepinos. Y ella que nos gustosa del "criollo quimbombó" tenía una carne asada mechada con jamón y chorizo español adornada de unas deliciosas papas bien cocinadas; acompañada de una taza de té caliente con limón y yo elegí un cervecita de 8 onzas, marca Bavara holandesa. Cuando terminamos ambos dijismos a dúo: "Oye que rica y deliciosa resultó esta comidita toda recalentada".

Y el disfrute siempre acompañado del programa de "Aquí con Alvarez Guedes", ese comediante que nunca olvidaré escenificando el papel de borracho de la televisión cubana de los años 50" y la casualidad que Guillermo escogió un cuento de "como eran los velorios en Cuba distintos a como son aqui en Estados Unidos". Todo al calor hogareño, muy félices de disfrutar como personas jubiladas y conformes de vivir en paz y felicidad disfrutando de la libertad que este acogedor y próspero país que todos brinda.

Después de ingerir mi acostumbrado postre de unos casquitos de guayaba con quesito crema y apurar una tacita del aromático café cubano hecho al instantel le dije a mi mujer "bueno mi amorcito con tu permiso tengo la necesidad de abrir el "chismoso computador" y descagarle a mis amistades una ya con "barriga llena".

Y como decía mi abuelita materna, "aquí en esta casa no se bota la comida ya que es un pecado que Dios castiga".

Miami, Florida, USA.
joselmartel@hotmail.com

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