lunes, 20 de diciembre de 2010

GONZALO LOPEZ SILVERO ES UN EJEMPLO DEL PROFESIONAL CLASICO AL QUE, COMO A MUCHOS OTROS, EL BEISBOL Y EL BOXEO SE LO DEBEN TODO


SI TRES PELOTEROS DECIDEN ESA CANTERA, ESTAN FRITOS
Por Andrés Pascual

El fanático castrocomunista, que llora y patalea cada vez que se su quipo pierde y llama a aquella caricatura de pelota “la mejor del mundo cuando ganan”, solo es capaz de “observar” los detalles críticos cuando no pueden imponerse en eventos internacionales, que serán contra profesionales y todo lo que se quiera, pero que en verdad ni los mal llamados clásicos tienen potencia de Triple A.

Históricamente la prensa cubana, hasta 1959, fue factor determinante en la contribución a lograr un beisbol (ocurrió igual con el boxeo) de nivel ejemplar y de organización insuperable en el área: sabían y se comprometían con el público y con el juego; fueron los “titanes del diarismo deportivo cubano” como editores, cronistas, reporteros que también asumían las relaciones publicas de los clubes de la liga cubana y, algunos casos como el de Gonzalo López Silvero, las gerencias o administraciones de esos equipos. En Puerto Rico, en Venezuela…continuaron su trabajo de compromiso con el beisbol funcionando también como gerentes; además de sus actividades como periodistas o comentaristas radiales y televisivos.

La Cuba pre-tiranía tenía dos niveles de beisbol: el aficionado y el profesional, ¿En cuál de ellos era “la mona Pancha del circo? En ninguno, sencillamente, era la máxima potencia regional del juego y la segunda en el mundo.

Un slogan de 48 años ha sido la mentira más grande relativa al deporte en la historia de Cuba: “el triunfo de la pelota libre sobre la pelota esclava”, a través de “el mejor beisbol de mundo”, que comenzaron a escupírselo a la cara desde finales de los 60’s a una población que, todavía, tenía fresco el juego de Tony Taylor como para que le hablaran de Isasi.

No se le podía ganar a Cuba en los amateurs. En el profesionalismo, la liga cubana tenía nivel intermedio entre triple A y Grandes Ligas.

Sin embargo, ese público se disparó las primeras series nacionales jugadas con algunos amateurs que no quisieron jugar profesionalmente y una mayoría que no tenía la categoría exigida para el nivel rentado.

Ningún profesional podía defender el estandarte cubano en los aficionados por regla que ya los tiempos pisotearon junto al ideal olímpico; pero tenían su defensa del pabellón nacional en la Serie del Caribe.

A la Serie del Caribe asistían los clubes campeones del premio invernal de cada país miembro de la Confederación; durante la gloriosa 1era. Etapa del evento: Cuba, Panamá, Venezuela y Puerto Rico.

Los cubanos ganaron 7 torneos con todos los equipos logrando por lo menos uno y Cuba se impuso consecutivamente en los últimos cinco, cerrando el ciclo la victoria del Cienfuegos en el Istmo en 1960.

Si bien los equipos campeones “recogían” un refuerzo de una posición debilitada porque un americano decidió no asistir por lesiones, no era una selección cubana de profesionales al torneo, de hecho, las grandes estrellas de Cuba, por regla general, solo iban si ganaba su club, por tal razón Miñoso y Fornieles solo asistieron las dos veces que ganó el Marianao en 1957 y 1958. Pedro Ramos fue a tres porque reforzó al Marianao en 1957 y Camilo Pascual también porque reforzó al Almendares en 1959, lo mismo ocurrió con las dos de Orlando Peña y el Cienfuegos en 1960; pero si el equipo no ganaba, normalmente nadie de los perdedores asistía por bueno que fuera en Cuba o en Grandes Ligas si no hacía falta.

Y no se perdía. Sencillamente, mandábamos el juego después de los americanos en todas sus variantes: más de 500 visas de trabajo anuales enviadas por el Beibol Organizado, más de 2 veces la presencia cubana en grandes ligas, superior al resto de países juntos; un club en triple A; la proposición de una franquicia de Grandes Ligas para La Habana a partir del segundo movimientos de expansión; 25-30 veces más peloteros que el resto en ligas menores y la influencia cubana en toda el área en jugadores y dirección que no hay un Salón de la Fama en ningún país del Caribe que no tenga por lo menos 5 cubanos de ambas facetas.

Pero hace poco perdieron un par de campeonatos y a gritar, a buscar en un abismo lo que tienen ante las narices desde hace 52 años.

El origen de la frustración hecha pesadilla de hoy esta en 1959, cuando una pandilla de ladrones y criminales se apoderó de la República para destruirla.

La pelota, cuando en febrero de 1961 cayeron las cortinas del premio profesional de invierno para siempre y levantaron un beisbol-caricatura que anestesió al fanático que lo permitió.

Entonces se le asilan 10 peloteros, algunos de dudosa clase y culpan a esas deserciones por la debacle; es decir, continúan mirando al lado equivocado, porque eso lo deberían analizar desde el ángulo de la pérdida absoluta de la cantera, porque a Cuba no lo puso nunca en desventaja no asistir a un evento sin sus 5 mejores peloteros y las Series del Caribe y los triunfos de los verdaderos amateurs de antes son ejemplo soberbio y contundente.

Hoy la pelota no funciona porque en Cuba nada funciona y este juego, que cedió ante el balompié su condición de deporte nacional, no podía mantenerse como excepción de un desastre generalizado.

En Cuba no hay cantera porque no se esta jugando pelota y eso es un precedente peligroso, que se sabía que iba a ocurrir a más o menos largo plazo desde los 60’s; además, la corrupción ya no puede controlarse y lo único que pueden esperar allá no es el fortalecimiento de la selectiva, que no puede hacerse; sino que quiten este deporte, que ya no lo pueden utilizar como elemento triunfalista de una ideología decadente, por lo que el beisbol se convirtió en un elemento peligroso contra la tiranía, porque la convirtió en el hazmerreír regional.

Miami, FL., USA
12/20/2010

4 comentarios:

  1. Gonzalo hermano de Ernesto López-Silvero y sus padre Luis López Silvero y Cándida García de López Silvero. Mi maestra de segundo grado y su esposo consejero que teniamos los jovenes que ibamos a la iglesia Metodista.
    Gonzálo y Ernesto López-Silvero estudiaron en el Central Methodist School y en el Candler College.

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    1. Yo estudié en el Metodista Central. Mis maestros fueron Rafel Verdecia (el Mister), Margarita Dopico y Ana Montoto. Era muy amiga de los Hnos. Lopez Silvero. Es más, no hace mucho conversé con Gonzalo. Ernesto murió hace unos años. Su padre, Luis, fue testigo e nuestra boda en 1957. El escribio la letra en espanol del himno del colegio

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  2. socabron pienso que tienes que ver mas alla de lo que escribes porque fue un gran comentarista y conocedor de la materia pugilistica, y no tienes que ver la parte vacia del vaso siempre, sino lo que entrego como comentarista deportiv oy eso es lo resaltable en su carrera.

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  3. Recuerden tambien que Gonzalo Lopez Silvero tambien fue por muchos años el traductor simultaneo de Miss Universo y Miss Mundo por VV

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