viernes, 17 de diciembre de 2010

AUTORIZAN A KENDRI MORALES A REPRESENTAR A CUBA Y, SI LO DESEA, ¿A VIVIR EN SU PATRIA?


LOS CUBS SE UNEN A LA PACHANGA PRO CASTRO
Por Andrés Pascual

¿A qué irían a Cuba los Cubs de Chicago? Ni más ni menos que a hacer acto de presencia ante el tirano para que recuerde que, a tono con la “bola” de los últimos tiempos de que se permitirá profesionalizar a los jugadores, los tenga en cuenta.

El Beisbol Organizado no va a permitir que el dictador, si fructificara la febril noticia, les deje fuera de la comida, no es su estilo; más bien están rumbo a lo de siempre: engullirse todo el pastel y repartir las sobras como entidad superior.

Lo que se conoce es una proposición para celebrar una serie con los jugadores del régimen que ya se adelantaron en llamar los propios americanos Clásico del Caribe.

¡Verdad que estos americanos se las traen…! Nunca hubo una rivalidad capaz de producir un clásico ni anual ni de un solo día en el profesionalismo entre clubes cubanos y otros de las Mayores; entonces, de acuerdo al pobre desempeño de los equipos castristas y a su evidente escasez de figuras de primera línea, ¿A quién se le podría ocurrir la idea? Bueno, al dueño del club para el que jugaron Mike González, Jorge Comellas, Regino Otero, Salvador Hernández, Vicente Amor, Tony Taylor o José Cardenal en etapas diferentes de la historia del beisbol cubano…

Todo es una invitación hasta ahora; pero la dictadura no la va a dejar pasar, porque saben bien que a un club de Grandes Ligas sí le ganan por lo que todo el mundo sabe como el fuera de training; por el desgano ante la competencia en una pelota que no es la suya y por el cuidado ante el juego fuerte por las lesiones.

Esa victoria sería la redención del slogan ridículo y perdedor en la realidad de “el triunfo de la pelota libre sobre la pelota esclava”, que volvería a revitalizar la creencia de los fanáticos de “somos los mejores del mundo”. Es la solución al problema de las frecuentes derrotas en los últimos años sin necesidad de hacer cambios en sus “poderosas Series Nacionales”.

También podrían sacarle a los Cubs el arreglo de las luces del Cerro como le hicieron al Baltimore con las cercas, el césped y hasta la pintura que para eso sí son buenos.

Lo que no entiendo es como este club pretende visitar un país que no permite que el otro equipo de Liga Mayor de la ciudad juegue allá porque tiene dos peloteros cubanos escapados del infierno.

Si Castro les permitiera firmar hacia el Beisbol Organizado a sus jugadores, ¿Podrían Kendri, Alexei, Viciedo…regresar a la Isla? ¿Les permitirían representar a Cuba en Clásicos, Olimpiadas…? ¿Por qué los Cubs de Chicago no valoran el carácter esclavista del castrocomunismo, que le prohíbe a un individuo volver a su patria solo porque hizo lo que entendió con su conciencia ante el reclamo laboral?

Las Grandes Ligas se van a meter de lleno en la lucha pro suspensión del embargo con tal de llevarse a los jugadores cubanos y van a cumplir todas las condiciones que el tirano quiera, a fin de cuentas, a esta gente no les interesa ni la situación del pueblo cubano ni eliminar, si se lo exige la dictadura, a Kendri, a Escobar o a quien sea de las plantillas de sus clubes; es un entredicho, pero ante el viaje propuesto por los Cubs, no dudo nada.

Como la escasez absoluta de la autoestima del cubano alcanza a los peloteros, no por gusto un jugador juvenil recién llegado dijo en María Elvira Live, luego de cuestionársele sobre la forma como Castro les podría robar el dinero que, “como si se lo roban todo, el problema es comer…” Posiblemente los dueños del Chicago conocen esta situación y se sacan en cuenta que, si el dueño los trata así y lo aguantan, a mi no se me puede exigir nada, que ni soy cubano ni pongo las reglas de vida.

Miami, FL., USA
12/17/2010

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