sábado, 26 de junio de 2010

EMILIO CORREA, GRAN BOXEADOR CUBANO


¿QUE PASA REALMENTE CON EL BOXEO EN CUBA?
Por Andrés Pascual

En el béisbol se le adjudica a la entrada del profesional a la competencia donde antiguamente solo participaban aficionados la debacle cubana en el deporte que una vez fue considerado nacional y en esto existe un 70 % de verdad.

Pero en el boxeo los antillanos no enfrentan elementos del pugilismo rentado y el fracaso en los últimos eventos iguala al ocurrido en el béisbol; entonces, ¿Qué está pasando?

Recientemente el nuevo entrenador de la selección nacional de boxeo, Rolando Acebal, expuso algunos puntos de vista sobre lo que el cree son las razones que han hecho retroceder, cual una amateur cualquiera, a la escuadra que dirige, otrora poderosa no sólo en el área regional sino en todo tipo de competencia de nivel internacional en que participara: entre 1972 y el 2006, Cuba fue la única potencia considerable en rango de “fuera de grupo” en este deporte.

Sin embargo, nadie se detiene a pensar que detrás de esos boxeadores estaba el cheque soviético multimillonario que preferían invertirlo en el desarrollo de aéreas que no tienen ningún interés cuando hay hambre y necesidad…no era posible que un pueblo con “10 varas de hambre” ganara más medallas en competencias de boxeo que Brasil, Inglaterra, Argentina, Estados Unidos, Hungría, Alemania; eso no era un mérito, sino un bochorno generalizado… ¡Ah! Pero, en Cuba, un solo hombre destina el erario hacia donde, aún, le conviene ideológicamente y no hacia donde lo necesita la población.

Y un día se desintegró el proveedor; se desintegró la URSS; desapareció el campo comunista, el Tratado de Varsovia y tumbaron el Muro de Berlín…a la etapa de triunfos del boxeo y el béisbol castrista “le habían echado la suerte”, solo era cuestión de esperar.

Al béisbol le recomendaron a los profesionales como medida de sobrevivencia Olímpica, que para Cuba se convirtió en medida mortal y yo no dudo que, en cualquier momento, entren los profesionales al boxeo y ajusten el amateurismo Olímpico al 60 % de esa exigencia técnicamente; porque el olimpismo no tiene un quilo y el dinero lo producen ciertos deportes profesionales, dos de ellos, el béisbol y el boxeo.

Acebal dijo que había que rescatar el baile sobre el ring y la sincronización en el golpeo de los pugilistas cubanos; sin embargo, lo del baile en el ring me da la impresión que nunca se ha perdido, eso no es más que el uso del boxeo a larga distancia con absoluta escasez de la pelea adentro y, más que sincronizar los golpes, tienen que hacer más útiles los uppercuts, que no están en sus manuales, lo que quiere decir que tienen que pelear infight; pero, ahora viene lo bueno, para un boxeo que solo tiene consideración por el golpe a la cara en las maquinitas de anotación, ¿Es necesario revertir el estilo? Para eso deben esperar que los profesionales invadan a las Olimpiadas y ese tipo de evento y después decidir si se quedan en plano de “mona competitiva; o se van resignadamente y a sabiendas de que no hay regreso al plano estelar, en este caso, las medallas de oro y plata.

Acebal dice que también hay que sincronizar el contragolpe; pero no explica la razón por la que sus boxeadores retroceden sin tirar, que es un vicio que nada tiene que ver con la sincronización, incluso los que se han profesionalizado últimamente, mantienen esos vicios heredados ya de un mal boxeo, negación del arte boxístico histórico de la Isla que dura la friolera de 48 años.

Y para remachar, dice que hay que contrarrestar el estilo europeo de boxeo que está proliferando en todo el mundo… ¿Como es posible? ¿Quién boxea a lo europeo en el continente americano? El estilo europeo de boxeo ha sido durante 48 años el principal contendor e influencia, por imposición, del pugilista falsamente considerado amateur cubano; los que mantenían la hegemonía del boxeo amateur desde que los países del Pacto de Varsovia entraron a las Olimpiadas en 1952; fue a ese estilo que se impusieron en Munich en 1972 y que mantuvieron batiéndolos hasta…hasta que los ex ciudadanos del extinto campo socialista fueron autorizados a boxear profesionalmente y el incremento de boxeadores aficionados con los ojos puestos en el profesionalismo, sobre todo en los de la ex Unión Soviética, se multiplicó por 3 con respecto a los que existían antes de 1990 en cada uno de esos países; eso y la posibilidad de ver en vivo a los profesionales en training o en peleas oficiales les mejoro su órbita técnica y les agudizó el hambre de ser mejores boxeadores; pero, sobre todo, de vivir mucho mejor que antes.

El tipo de apreciaciones que hizo Acebal solo tiene un objetivo: decir algo para justificar cuando se deberían callar por lo ridículo; porque siempre han enfrentado a hombres de Europa de estilo feo, sin cintura ni torso, resistentes y blancos fijos en el ring; pero que hoy han logrado algún desarrollo de influencia profesional; de momento, eso le esta vedado a los cubanos y solo existe una manera de recuperarse que no es precisamente haciendo cambios de maquillaje en un deporte que, desde hace 4 o 5 años, todos los días enseña su cara fea de perdedor irremediable; como acaba de ocurrir en Ecuador en un torneo panamericano en el cual solo obtuvieron dos medallas dignas del boxeo histórico de la isla en medio de la más estrepitosa hecatombe de ese deporte en lo que va de año.

Sencillamente, el boxeo y el béisbol son el reflejo de la decadencia y el hundimiento de un sistema ideológico hecho gobierno que ya no aguanta más, por infame ignominioso y criminal.

Miami, FL., USA
06/26/2010

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