miércoles, 2 de marzo de 2011

EL TREN BALA ENTRE TAMPA Y ORLANDO


MI OPINION SOBRE EL TREN BALA
Por José M. Izquierdo

$2,400 millones aporta Washington a la Florida, pero solo se puede utilizar en un proyecto de trenes de alta velocidad entre Tampa y Orlando, que después se ampliaría hasta el sur de la Florida, ¿Esto es bueno o es malo? Nada es absoluto en la vida, eso depende del Angulo en que mires las cosas. Por eso algunos apoyan este proyecto y otros como el gobernador Scott lo rechazan.

Los que apoyan el proyecto, esgrimen con razón que creara miles de empleos en los próximos años y traerá desarrollo al estado. Dicen también, que es un dinero de fondos federales que si no lo usamos lo perdemos. Pero el gobernador Scott, rechazo los fondos para el tren bala por considerar el proyecto de un gran riesgo financiero futuro para el estado.

En Miami tenemos malas experiencias con los mega proyectos para obras sociales, todos apoyan su construcción porque hay “Mucho dinero” pero después se transforman en los conocidos “Elefantes Blancos”, que no resuelven nada a la población y terminan subsidiados por los contribuyentes.

En momentos de crisis económica y un alto índice de desempleo, se necesitan inversiones que generen empleos, pero que además generen riquezas, de lo contrario estamos cocinando pan para hoy, y asegurando hambre para mañana. La cosa es salir de la crisis, pero no empeñarnos.

La empresa privada no tiene mucho interés en invertir en ese proyecto, la razón es muy sencilla, el éxito económico futuro del proyecto representa un alto riesgo económico, y esto es importante.

Los que dicen que el dinero federal no tiene nada que ver con nosotros y hay que gastarlo, se equivocan. Ese es dinero nuestro también, es dinero de nuestros impuestos y hay que cuidarlo.

La participación del gobierno en proyectos de desarrollo social es necesaria, pero el gobierno es un pésimo administrador y al final, el contribuyente termina pagando muy caro grandes obras sociales hechas para beneficio de… y cuyos servicios no justifican los gastos.

El proyecto del tren bala está detenido por el momento. Cuenta con el apoyo de importantes sectores políticos y otros intereses económicos y empresariales están interesados en su construcción, pero no en hacerse cargo de su explotación futura, sin subsidio del gobierno. Ese es el riesgo financiero del proyecto al que Scott le teme. La pregunta a responder antes de iniciar esta costosa obra es. ¿Existe el potencial económico futuro, para construir un tren bala entre Tampa y Orlando? Esta es la duda.

josemizquierdo@hotmail.com

Miami, FL., USA
03/01/2011

MARTHA PARDIÑO Y SUS NIETAS


UNA FIESTA EN LA HABANA

Quiero hacerte una fiesta allá en mi Habana:
Una fiesta de luces y colores,
Bajo el cielo azul del patrio suelo,
Con espuma de mar, versos y flores.

Quiero hacerte una fiesta allá en mi Habana:
Con música de guitarras y pregones,
Con melcocha, almendra y tamarindo,
Ajonjolí, arroz con leche y chicharrones.

Quiero hacerte una fiesta allá en mi Habana:
Y en tu vestido de gasa azul celeste
Se reflejarán con envidia los luceros,
Y mariposas blancas adornarán tu pelo.

Quiero hacerte una fiesta allá en mi Habana:
Que guardes Sofía en tu pupila joven,
Y quede grabada en tu amoroso pecho,
Como recuerdo vivo de cuanto yo te quiero.

Quiero hacerte una fiesta allá en mi Habana:
Cuando sin amo, libre al fin, ondee mi bandera.
Cuando no existan cárceles ni verdugos ni cadenas,
Y en un círculo de amor cantemos los cubanos.

Tu abuela que te quiere,
Martha

Miami, FL., USA
03/01/2011

Canto a Orlando Zapata

ORLANDO ZAPATA.MARTIR_0001.wmv

TONY CORTES ENTRA A LA BASÍLICA DE LA CARIDAD DEL COBRE.

Orlando Zapata Tamayo (Cancion en su honor)

martes, 1 de marzo de 2011

MEDICOS CUBANOS EN HAITI


ENTRE APLAUSOS
Por Fernando J. Milanés MD

Hace más años de los que quisiera recordar, leí el libro “La Tournée de Dios”, escrito por el gran humorista español Enrique Jardiel Poncela. En un pasaje del libro, Dios, entre una muchedumbre, es alertado de un muro que cayéndose pone en peligro a 4 niños que juegan bajo él. Con un movimiento de sus manos Dios hace que el muro se derribe a la dirección contraria, salvando la vida de esos inocentes. En medio de los vítores, llantos y aclamaciones, nadie captó a los más de 20 jóvenes que murieron aplastados del otro lado.

Esta memoria, vino a colación al leer el artículo de hoy en The Miami Herald, alabando la labor de los médicos cubanos en Haití, luchando contra la epidemia de cólera. La imagen de los haitianos agradecidos por esta ayuda, tuviera más valor real, si Frances Robles en su escrito y entre aplausos, hubiera escrito a su vez de los cubanos, al otro lado del muro, que mueren a diario por falta de recursos materiales y humanos.

En Cuba los profesionales de la medicina son, para los Castro, solo objetos utilizables por ellos para sus propios beneficios. Estas personas, al igual que el azúcar, ron y tabaco sirven para obtener divisas, vendidos a otros países o a los turistas en Cuba. Médicos en contra de sus voluntades, y otros estimulados por obtener unos dólares para la familia, o con esperanza de escapar del infierno, trabajan de gratis en situaciones como Haití, para servir como anuncio publicitario del servicio que los tiranos venden.

Mientras tanto, los cubanos que no son parte de la élite, son obligados a llevar a los hospitales toallas, sabanas y demás objetos básicos para su estadía, y mueren trágicamente por falta de medicamentos y como sucedió hace poco, hasta por frio y falta de alimento.

Los que todavía son simpatizantes del régimen, y hasta los que admiten atrocidades, no se cansan de alabar las maravillas de la Medicina en Cuba. La realidad es otra. Lo que se aplaude sería en cualquier país, denominado tragedia humana y esclavitud.

Miami, FL., USA
02/28/2011

EL TREN DE LA VIDA.wmv